Dedicado a quienes les gustan las narraciones orales...
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lunes, 13 de julio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
Gris
Hace más o menos 15 años escuchaba por primera vez éste tema, ésta precisa versión. No puedo creer, era apenas una niña y cantaba con emoción sobre cosas que no conocía o sentía... al año fui a ver a las intérpretes del tema en vivo y en directo, (con papá y mamá... obvio), y un par de semanas después tendría en mi poder una servilleta firmada por la voz de la misma Deborah Dixon, a quienes mis padres tuvieron el agrado de conocer en un Restaurant... y me trajeron el souvenir (Cualquier analogía a The Big Bang Theory y Leonard Nimoy, es pura coincidencia, aclaro).
La música forma parte intrínseca de mi vida, no tuve la fortuna de poder aprender un instrumento EN SERIO (de oído he sacado algunas cosas en piano o flauta, pero no exploré mucho más que la lectura básica del pentagrama).
Cada vez que escuchaba ésta canción se me ponía la piel de gallina...
Era ver todo en blanco y negro... Ajedréz... el combate de los opuestso, la atracción y un resultado gris.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Curiosidad

Hará cosa de un par de años atrás, mi hermano hizo el siguiente descubrimiento.Un local dónde pelaban bebés...
Inmediatamente, se desató la polémica. La preocupación sobre el proposito de este tipo de locales. Hasta donde sabíamos, los bebés no vienen con cáscara...
Los bebés que vienen con cáscara son los que nacen en huevos y tampoco les llamamos "bebés". Aún así... la selección natural no permite que se ayude a romper el cascarón, a excepción que lo vayamos a comer.
La única hipótesis que se nos ocurrió fue que, por alguna razón de higiene se les saque la piel a los bebés, y este es el lugar donde se hace. Por ahí a nosotros no se nos hacía porque la ciencia médica no estaba tan avanzada o esas cosas de las modas... siempre cambiando.
¿Nos vamos a joder también dentro de diez años, cuando todos los pibes que comieron danonino nos miren desde arriba?
domingo, 19 de octubre de 2008
El problema de siempre

Si hay algo que envidio de los hombres, es el hecho de poder orinar en cualquier lado. (¡Maldito Poison, travieso tenías que ser!).
Recuerdo que de chiquita, cuando la revista "Lazer" comenzaba a salir, había salido en la sección "No podés" un breve instructivo (extraído de alguna web page que quizás ahora ya ni exista), que enseñaba a las féminas a mear paradas, todo era cuestión de poner los dedos en la posición correcta (No quiero imaginarme cuántas faldas, panties y vedetinas fueron la mar del desastre cuándo sus portadoras se animaron a probar la técnica). Algo que para mi entender, no era ni cómodo, ni seguro, y mucho menos, femenino.
Durante el fin de semana largo, me hice una escapadita a San Bernardo a mirar el mar (porque no estaba demasiado cálida el agua, como para sumergirse en ella).Recuerdo que de chiquita, cuando la revista "Lazer" comenzaba a salir, había salido en la sección "No podés" un breve instructivo (extraído de alguna web page que quizás ahora ya ni exista), que enseñaba a las féminas a mear paradas, todo era cuestión de poner los dedos en la posición correcta (No quiero imaginarme cuántas faldas, panties y vedetinas fueron la mar del desastre cuándo sus portadoras se animaron a probar la técnica). Algo que para mi entender, no era ni cómodo, ni seguro, y mucho menos, femenino.
Pues bien, estaba entonces disfrutando de la tarde, mate va, mate viene cuando de repente, mi vejiga empezó a protestar.
Tras que los 2 balnearios más próximos, se encontraban a cuadra y media de dónde estaba, una vez hecho el viajecito, para mi sorpresa, todos ellos se encontraban cerrados bajo llave.
Seguí caminando para probar suerte, sin dar con ella, hasta que llegué a uno en dónde tenían un pequeño "barcito". Entré, y con carita de gato con botas, le pedí por favor al encargado, si me dejaba pasar al baño. A lo que me contesta que era solo para clientes. En mi desesperación, estaba por comprarle, un alfajor, una gaseosa, algo, cuando me percato de no tener encima la billetera, estaba a 7 cuadras...
¿Qué hacer?... ¿Putear al tipo y lo mando a la de la lora, a la de su hermana o volver por dinero para hacer "el pacto"?.
Pegué la media vuelta, rezongando para adentro, y salgo por el lado de la costanera, cuando de repente, un imponente Hotel me sugirió que podía ser mi próximo baño... Lo dudé un segundo temiendo una respuesta negativa, pero el llamado de la naturaleza fue más fuerte.
Crucé la calle, me acerqué al empleado que barría la acera, y con toda mi cara de desesperación, ya retorciéndome de dolor, le conté de mi problema. El muchacho, muy considerado, me dijo, "vos pasá y seguí por el pasillo derecho, a la derecha están los baños". Le dí las gracias y entré a paso acelerado... El problema fue, nuevamente, que el baño que me correspondía también estaba cerrado... probé con el de caballeros y ese abrió sin problemas. "Ya fué", me dije y entré.
Una vez fuera, le di nuevamente las gracias y me fui contenta, sin tener que pedir habitación, ni presentar tarjetas de crédito en el mostrador.
La próxima vez que vuelva, podría comprarle al encargado que me negó el acceso al alivio "vejigal", uno de esos conitos mágicos, que tan famosos de han hecho en Holanda, y orinarle el baño, cual macho en pedo.
¿Y no será que las chicas imitan a Poison utilizando éste dispositivo?
martes, 30 de septiembre de 2008
Sueño de infancia

Hace unos 5 años logré cumplir uno de los sueños de mi infancia... quizás suene muy cursi, pero, ya que el otro día escribí sobre los ídolos y esas cosas, pueda introducir un poco a lo que fueron mis "amores platónicos".
Recuerdo que de chica estuvieron algunos personajes animados, como, Leonardo, el líder de los Teenage Mutant Ninja Turtles (de vinchita azul), Optimus Prime, el líder de los transformer (sí mamá, era un robot), Sherlock Holmes (famoso personaje que haría famoso a Doyle), Joseph Rouletabille (protagonista de las historias más famosas de Gastón Leroux). Y, como no, Shun de andrómeda de Saint seiya (Serie aquí conocido como Caballeros del Zodíaco).
Recuerdo que de chiquita adoraba su voz, y no se cómo me las ingenié para averiguar el nombre del actor de doblaje, ya que en ese entonces corría el año '95, yo solo tenía 11 años y no tenía acceso a revistas o a internet.
En fin, volviendo, averigüé que la voz pertenecía a José Vilchis, no sabía quién era, pero tenía su nombre, el dato más preciado que conservaba en ese momento. Deliraba que ya con ello me sería posible encontrarlo si algún día viajaba a México, de un modo u otro iba a dar con él, en algún momento de mi vida.
Pasaron lo años (8 en total), terminé la primaria y la secundaria y poco tiempo después, tuve la suerte de salir elegida para viajar a México a una cumbre, como delegada argentina en una mesa de medioambiente. Y casualmente ese mismo año, conocí gracias a internet a Yazmín, una excelente persona quien, sin saberlo, me ayudaría a cumplir ese sueño.
Nos conocimos debido a nuestra admiración por la profesión del doblaje. Recuerdo que en internet se podía encontrar fotos de varios actores, pero ninguna página tenía fotos de Pepe. Era un verdadero misterio, solo sabíamos que además de Actor era cantante y había estado en comerciales, pero nadie estaba segura.
Luego de que la cumbre había finalizado, me quedaban 2 días antes de volver, ya que no había conseguido pasaje, así que quedé con ella en encontrarnos.
Ella y su familia me hospedaron muy amablemente en su casa, y al día siguiente me llevaron a Candiani, para así conocer a algunos actores de doblaje mexicanos.
Ese día que nos levantamos a las 6 de la matina para tomarnos el primer transportes que iban a DF, y ella me dijo:
- ¿Y si está Vilchis?.
Yo la miré como entusiasmada, pero, la realidad luego me hizo caer, y le dije.
-No... ¿Mirá que va a estar ahí?, sería demasiada coincidencia, demasiada suerte.
De hecho, llegamos y, efectivamente: no estaba, de hecho tampoco tenía que ir ese día, pero sin embargo, una pregunta inocente a nuestro "contacto y guía" fue la clave:
- ¿Sabe si existe alguna forma de contactar a PP Vilchis?
- ¿Para qué?
Yo me sobresalté... dije "huy, carajo, va a pensar que soy una loca acosadora, así que respondí:
- No, porque quería tener la oportunidad de escribirle y entrevistarlo.
- ¿Por qué?
Me seguía diciendo a mi misma ¿que hago... no hay vuelta atrás?.
-Porque... -y me puse toda coloradota- lo admiraba mucho de chiquitita-.
Ni bien terminé de pronunciar esas palabras, nuestro guía lo llamó por teléfono, yo pensé que era para que hablara con él, pero no... le dijo que viniera al estudio: "Hay una argentina que te admira mucho y mañana se vuelve"
¡¡¡TIERRA, TRAGAME!!! que vergüenza... y encima iba a venir por un capricho malinterpretado...
Apareció junto a su Tío; Jesús Barrero. En ese momento hasta el culo me sonreía. Ellos estuvieron conversando un buen rato con nosotros, intercambiamos nuestros mails (la clave que daría pie a que pudiesen venir a Argentina)...
Todo gracias a Yaz, que sin conocerme, me trató como si fuera su amiga de la infancia, cosa que me hizo sentir muy bien. Como verán, la buena gente existe, y me alegro de haberla conocido.
Les dejo una especie de joyita, unos meses después de conocerlo, me envió éste tema, era un demo para presentarlo a una discográfica.
Cabe destacar que Yaz vino a la Argentina hace dos años, le esperé, la fui a buscar, pero no me dio oportunidad de hospedarla porque se iba ese mismo día a Santiago de Chile.
PP también pasó por acá, pero cuando vino para un evento, me envió un mail a mi antigua casilla antes de venir para poder verme, pero lo leí 6 meses después... No hay que hacer descripciones sobre la reacción que tuve en ese momento, solo escribiré que amerito un buen golpe por ser tan colgada.
martes, 23 de septiembre de 2008
Be Friki
A ver, a ver... ¿quién me puede decir hoy en día, qué o quién es normal?
La http://www.rae.es/normal propone 5 definiciones, de las cuales 2 son definiciones de geometría:
1) Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural.
2) Que sirve de norma o regla.
3) Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.
Evidentemente, en una sociedad, "el normal, es algo así como el individuo que se ajusta a "un promedio", que conserva algunas características. (Definir lo definido)
Afortunadamente (para mi y para "el promedio"), decidí estudiar una carrera, que no le llega ni a los talones (por cantidad de inscriptos y/o egresados) a las carreras "top", ni siquiera es una carrera Social.
Algo que también no se ajusta al promedio, es la poca importancia que le doy a "lo que se va a usar", no me gasto fortunas en ropa, me visto como me gusta, y trato de no verme "uniformada". Y éstas "cositas" son solo el principio de mi supuesta "anomalía"...
Aún así, no creo en la "anormalidad social", ni la ambigüedad del término "tribu urbana"... (No creo pertenecer a ninguna), por el contrario, me gustan más las palabras "individualidad", "personalidad" y afines.
Ahora bien (ésto puede no sonar tan extraño...), hace poco comencé un taller de divulgación ambiental. Uno de los primeros ejercicios es narrar un anécdota, el tema es libre y la fecha de entrega se aproxíma.
Si bien, yo empecé a redactar una, la descarté por no ser emotiva. Entonces, decidí hacer una retrospectiva a la infancia y... Salió algo cómo lo que transcribo más abajo. Todavía estoy dudando de entregarlo... Suena demasiado naif, pero quizás suene aún más freak...
Lo que sigue a continuación, intentar imaginarlo en cepia:
La historia que tengo para contarles sucedió algunos años atrás, La misma, me marcó durante años, y en cierta forma, lleva parte de lo que soy.
Todo comenzó un caluroso día de verano. Una tarde en la cuál mi hermano intentaba convencerme para ir a jugar a los fichines.
-"Dale, vení" - me decía - Hay un juego que está buenísimo, te va a gustar, podés elegir a una princesa-.
Hay que aclarar que en ese entonces, yo cruzaba por esa tierna edad en la cual las princesas, los unicornios y las hadas rigen el mundo de fantasía. Esas palabras, que parecían salir de la boca de un diminuto Maquiavello, lograron su efecto: Horas más tarde, yo me encontraba colocando mi ficha a ese juego, que tan bien me había vendido.
Ahora bien, la historia no termina aquí, como bien dije en un comienzo, es algo más que trascendente.
Pues bien, estaba frente a la pantalla, y podía ver una serie de personajes, todos eran hombres, todos, excepto uno... una mujer, una luchadora de Kung-Fu que nada tenía de princesa.
Al principio, sentí un poco de bronca... ¡mi hermano menor me había extorsionado!
Igualmente mi atención se la había llevado el juego, como para pensar en el timo, pero no duró demasiado, ya que a mi lado, un chico dos o tres cabezas mayor que yo, colocaba su ficha, para retarme a duelo y seguir con mi juego.
Inmediatamente el temor se apoderó de mi, y la bronca también... Por mi cabeza me decía:
- ¡Uy! ¿y ahora?, ¡me va a ganar! ...Hmmmm Pero que le cueste-.
Misteriosamente gané, el rival, no contento con eso, puso otra ficha más, y luego otra, pero no había caso: no conseguía vencerme.
Luego, otro chico, bastante más mayor, intentó lo mismo y tampoco tuvo mejor resultado, aunque, después de dos intentos me venció.
Sin embargo yo estaba muy contenta, y muy impresionada. Acababa de conocer a una mujer que no esperaba a ser rescatada, peleaba y podìa vencer a otros hombres... Y también, conocí a una nena, que pudo vencer sus temores y a dos jugadores más experimentados.
Al día siguiente, me despedía de mis muñecas, mis princesas y mis hadas. Todos subían al gran cajón.
Hoy todavía conservo las figuras de colección, que con el tiempo me fueron obsequieando del personaje Chun-Li.
La http://www.rae.es/normal propone 5 definiciones, de las cuales 2 son definiciones de geometría:
1) Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural.
2) Que sirve de norma o regla.
3) Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.
Evidentemente, en una sociedad, "el normal, es algo así como el individuo que se ajusta a "un promedio", que conserva algunas características. (Definir lo definido)
Afortunadamente (para mi y para "el promedio"), decidí estudiar una carrera, que no le llega ni a los talones (por cantidad de inscriptos y/o egresados) a las carreras "top", ni siquiera es una carrera Social.
Algo que también no se ajusta al promedio, es la poca importancia que le doy a "lo que se va a usar", no me gasto fortunas en ropa, me visto como me gusta, y trato de no verme "uniformada". Y éstas "cositas" son solo el principio de mi supuesta "anomalía"...
Aún así, no creo en la "anormalidad social", ni la ambigüedad del término "tribu urbana"... (No creo pertenecer a ninguna), por el contrario, me gustan más las palabras "individualidad", "personalidad" y afines.
Ahora bien (ésto puede no sonar tan extraño...), hace poco comencé un taller de divulgación ambiental. Uno de los primeros ejercicios es narrar un anécdota, el tema es libre y la fecha de entrega se aproxíma.
Si bien, yo empecé a redactar una, la descarté por no ser emotiva. Entonces, decidí hacer una retrospectiva a la infancia y... Salió algo cómo lo que transcribo más abajo. Todavía estoy dudando de entregarlo... Suena demasiado naif, pero quizás suene aún más freak...
Lo que sigue a continuación, intentar imaginarlo en cepia:
La historia que tengo para contarles sucedió algunos años atrás, La misma, me marcó durante años, y en cierta forma, lleva parte de lo que soy.
Todo comenzó un caluroso día de verano. Una tarde en la cuál mi hermano intentaba convencerme para ir a jugar a los fichines.
-"Dale, vení" - me decía - Hay un juego que está buenísimo, te va a gustar, podés elegir a una princesa-.
Hay que aclarar que en ese entonces, yo cruzaba por esa tierna edad en la cual las princesas, los unicornios y las hadas rigen el mundo de fantasía. Esas palabras, que parecían salir de la boca de un diminuto Maquiavello, lograron su efecto: Horas más tarde, yo me encontraba colocando mi ficha a ese juego, que tan bien me había vendido.
Ahora bien, la historia no termina aquí, como bien dije en un comienzo, es algo más que trascendente.
Pues bien, estaba frente a la pantalla, y podía ver una serie de personajes, todos eran hombres, todos, excepto uno... una mujer, una luchadora de Kung-Fu que nada tenía de princesa.
Al principio, sentí un poco de bronca... ¡mi hermano menor me había extorsionado!
Igualmente mi atención se la había llevado el juego, como para pensar en el timo, pero no duró demasiado, ya que a mi lado, un chico dos o tres cabezas mayor que yo, colocaba su ficha, para retarme a duelo y seguir con mi juego.
Inmediatamente el temor se apoderó de mi, y la bronca también... Por mi cabeza me decía:
- ¡Uy! ¿y ahora?, ¡me va a ganar! ...Hmmmm Pero que le cueste-.
Misteriosamente gané, el rival, no contento con eso, puso otra ficha más, y luego otra, pero no había caso: no conseguía vencerme.
Luego, otro chico, bastante más mayor, intentó lo mismo y tampoco tuvo mejor resultado, aunque, después de dos intentos me venció.
Sin embargo yo estaba muy contenta, y muy impresionada. Acababa de conocer a una mujer que no esperaba a ser rescatada, peleaba y podìa vencer a otros hombres... Y también, conocí a una nena, que pudo vencer sus temores y a dos jugadores más experimentados.
Al día siguiente, me despedía de mis muñecas, mis princesas y mis hadas. Todos subían al gran cajón.
Hoy todavía conservo las figuras de colección, que con el tiempo me fueron obsequieando del personaje Chun-Li.
jueves, 21 de agosto de 2008
El origen y la historia de mi nombre
Lamentablemente, no todas las anécdotas son tan delirantes como las cabritas del garage, pero hace un par de meses encontré la portada de un vieeeeeeeeeejo cassette de Roy Brown, un cantante puertoriqueño que solían escuchar mis viejos cuando yo aún era una pequeña infante, lamentablemente, el contenido estaba vacío, me puse a buscar los discos por el cyber espacio... parecía una misión imposible, hasta que un buen día, se hizo la luz (o los datos introducidos en el buscador dieron con lo buscado).
Hablar de Roy Brown es hablar de años atrás, cerquita a la fecha de mi nacimiento.
Digamos que cuando mi mamá estaba embarazada de mi, no quería enterarse de mi sexo, quería que la sorprendiera en la sala de parto... y lo logré; aparentemente, alguien alguien les había dicho que por la forma de la panza sería un varón.
Los nombres de nena que tenían en mente eran varios, mi papá sugirió Victoria (por su abuela) y a mi mamá le gustó. Y como a ella le gustaba mucho la letra de "Laetitia" cantada por Alain Delon, fueron a anotarme con esos dos: "Victoria Leticia".
Sin embargo, tuvieron un problema. Mi papá tiene apellido compuesto (el primero del padre, el segundo de la madre), al parecer, quienes los atendieron no entendían que a mi me correspondía tener otro compuesto del mismo modo. Así que hubo que esperar.
Una tarde, antes de volver al registro civil, mi papá había conseguido un cassette de Roy Brown, tenía en la portada un mosquito, el primero de los temas era éste:
"Aymara!" Volvieron al Registro Civíl, solucionado el apellido, pero ahora, había que esperar que les aprobaran Aymara de nombre.
Siempre me recuerdan cuánto les costó darme el nombre que llevo... Es un choclo, pero es mi estandarte. Y a mucha honra!
Hablar de Roy Brown es hablar de años atrás, cerquita a la fecha de mi nacimiento.
Digamos que cuando mi mamá estaba embarazada de mi, no quería enterarse de mi sexo, quería que la sorprendiera en la sala de parto... y lo logré; aparentemente, alguien alguien les había dicho que por la forma de la panza sería un varón.
Los nombres de nena que tenían en mente eran varios, mi papá sugirió Victoria (por su abuela) y a mi mamá le gustó. Y como a ella le gustaba mucho la letra de "Laetitia" cantada por Alain Delon, fueron a anotarme con esos dos: "Victoria Leticia".
Sin embargo, tuvieron un problema. Mi papá tiene apellido compuesto (el primero del padre, el segundo de la madre), al parecer, quienes los atendieron no entendían que a mi me correspondía tener otro compuesto del mismo modo. Así que hubo que esperar.
Una tarde, antes de volver al registro civil, mi papá había conseguido un cassette de Roy Brown, tenía en la portada un mosquito, el primero de los temas era éste:
"Aymara!" Volvieron al Registro Civíl, solucionado el apellido, pero ahora, había que esperar que les aprobaran Aymara de nombre.
Siempre me recuerdan cuánto les costó darme el nombre que llevo... Es un choclo, pero es mi estandarte. Y a mucha honra!
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